lunes, 26 de julio de 2010

"la felicidad solo es real cuando es compartida"

A veces hay historias que llegan a tocarte el alma, he aquí un caso extraordinario: el de Christopher Mccandless y su álter ego, Alex Supertramp.

Estoy hablando de la historia verídica que Sean Penn nos relata en su maravillosa "Hacia rutas salvajes" (into the wild). Con una fotografía preciosista y un música que realza cada escena, Penn no solo consigue un envoltorio bonito, sino que además, no menosprecia lo más importante de su film, que no es otra cosa que la esencia de la propia historia.

Historia de una persona que existió de verdad, Christopher Mccandless (es el que veis en la foto), que simplemente lo que trato es de ser fiel a sus principios, buscando la felicidad en la soledad de la naturaleza más salvaje. En ese camino, que parte de la infelicidad de una vida convencional e hipócrita, Cristopher renunciará a todo lo material, e iniciará una odisea particular por lugares donde la naturaleza es la protagonista y el ser humano es solo una minucia a su antojo.

Pero más allá incluso de todo esto, encontramos un espejo donde todos nos podemos sentir reflejados, ¿quien no ha querido algún día dejar todas las ataduras impuestas y huir hacia la libertad más absoluta?... quizás esto es, sin duda alguna, una utopía, pero me resulto de una belleza exuberante el ver que este hecho (extraordinario por su excepcionalidad) se había producido tiempo atrás, por Alex Supertramp.

La película, a pesar de su largo metraje, posee una agilidad narrativa que hace que sus más de dos horas de duración se te pasen volando, así se va desarrollando entre flashbacks y flashforwards, y casi sin darte cuenta, presencias el final de la historia... un final reflejo de una vida real... duro y sin edulcorantes.

Todo toca a su fin, y lo más importante es el camino, un camino donde tras encontrarse él así mismo, se da cuenta de que "la felicidad solo es real cuando es compartida". En este caso, Alex no puede llegar a completar esa felicidad, pero nos muestra a todos ese camino de aceptación del propio ser, necesario para poder, posteriormente, compartir y amar.

6 comentarios:

Antonia Martínez dijo...

La verdad es que hay que ser muy valiente para dejar la cotidianidad y afinarse con lo salvaje. En realidad, es difícil distinguir cual de los dos mundos en más salvaje aún.

Besi-sito :)

sito dijo...

yo como soy salvaje, lo que me cuesta es acostumbrarme a la cotidianidad...

la casera dijo...

Fantastica pelicula, siempre perseguimos ser lo mas autenticos posibles como tu dices ¿quien no ha pensado en abandonarlo todo por ser realmente quien queremos?, pero al final la vida impuesta te arrastra, trabajar, sobrevivir.....en un lugar que seguramente no es el que hubieras elejido.
Beso Sito

sito dijo...

caserica, a pesar de lo que creas, yo pienso que nuestra capacidad de elección determina casi todas nuestras circunstancias... solo nos detiene el miedo.

la casera dijo...

si, es cierto totalmente de acuerdo, el miedo bloquea y nos limita y mucho ademas. Admiro a las personas que el miedo no los detiene. Que razón tienes. Un Beso.

chayanNe Aush! dijo...

Muy buena movie me gusto y me inspiro mucho, van a mis favoritas.

Precious images

Un perro andaluz